¿Por qué lucha Elba Esther Gordillo?

Deja un comentario

febrero 27, 2013 por algarrobo

Imagen

La alborada de hoy desvestía en los puestos de periódicos decenas de primeras planas iguales. Para sorpresa de casi todos, principalmente suya, Elba Esther Gordillo había sido detenida la tarde anterior por la Procuraduría General de la República (P.G.R.) acusada de lavado de dinero por más de dos mil millones de pesos. El Estado mexicano erigió entonces sus fortines informativos, el grito unánime de los comunicadores públicos del orden se inculcó en la agencia mediática: la detención de la lideresa del sindicato de maestros está fundada en una extensa investigación previa y no obedece a cuestiones políticas de ninguna clase.

Sin embargo es claro que, a pesar de su inusitado poder político, siempre ha sido al menos misterioso el medio empleado por una mujer, que ha recibido durante la mayoría de su carrera sindical solamente el salario de una profesora; para llevar un estilo de vida al que la mayoría de los mexicanos, y  los agremiados del sindicato al que representa,  son completamente ajenos. Nunca, desde tiempos de Salinas, se había explicado cómo es que Elba ha podido costear  prendas valuadas en decenas de miles de pesos, viajes frecuentes en avión privado entre México y su mansión en San Diego, cuentas en los más ostentosos restaurantes y lujosas extravagancias diversas. Tampoco se había cuestionado desde el gobierno cómo es que su familia completa escaló desde la inescapable clase media mexicana a la cúspide del poder político y económico de la nación.

Parece evidente entonces que el gobierno, que con tal de no enfrentar su tremendo capital político toleró sus excesos personales durante décadas, ha decidido suprimir de tajo su influencia y resolver con una medida judicial el desbalance de poder que el Estado presidencialista mexicano ha sufrido de manera creciente. Con su disímil postura frente a la Reforma Educativa propuesta por el “Estado de unidad” encabezado por el Poder Ejecutivo como remate y excusa, el gobierno de Enrique Peña Nieto ha tomado la cabeza más representativa del sindicalismo mexicano.

En este contexto, y a propósito de la entrevista que Adela Micha realizara a la lideresa del S. N. T. E. (Sindicato Nacional de trabajadores de la Educación) el día catorce del año en curso,  dedico estos párrafos a reflexionar sobre tan polémica y tan mediática figura. El sistema político mexicano respira y lo hace con agitación, es difícil predecir qué depara el futuro a la educación en México ¿Qué es lo que realmente tiene que decir Elba Esther?

ImagenGordillo no es mujer de medios, no tiene que decirlo; lo ha dejado claro en varias ocasiones. Incluso así, su la coherencia de su discurso es sorprendentemente sólida. Su uso del lenguaje refleja escaso orden intelectual y deficiente preparación académica. Incluso así, la inteligencia escapa de cada uno de los argumentos que expresa. Habla de “comodidades” que ha logrado con base en su esfuerzo en un país donde alrededor del 40% de la población vive en pobreza; el colmo de la incongruencia. Incluso así, lo que dice deja entrever nociones de conciencia social. No es una profesora de vocación, es una política nata a cuyas manos cayó la suerte de más de un millón de maestros mexicanos.

Elba Esther Gordillo es una política de la vieja guardia, una mujer que se hizo del dominio del sindicato más grande de América Latina respaldada por políticos amantes de la cooptación. Es producto del México priísta de final de siglo, de un Estado renuente a la institucionalización y a la vida democrática; de un sistema de hombres fuertes y de lucha de poderes. Pronto se dio cuenta de que el destino del magisterio está inevitablemente ligado al destino de la educación en el país y, aprovechando su posición privilegiada en el régimen, extendió su influencia a áreas mucho más allá de las que señala su cargo. Se convirtió en el Sindicato y se posicionó como un contrapeso significativo en el sistema de educación pública.

Su fin ha sido siempre el mismo: educación gubernamental y gratuita de calidad (de acuerdo al modelo de educación tradicional) que garantice, sobre todo, el bienestar de sus agremiados. Una meta que se opone frontalmente a las de aquellos quienes, detrás del gobierno, desean otra (o ninguna) educación pública; una educación empresarial y avasallada donde el profesor quede reducido a un “comunicador” de los intereses corporativos. Los mismos que paso a paso pretenden desaparecer a la universidad pública se servirían de igual manera con el fin del sistema de educación gubernamental, laica y gratuita. No hablamos de escenarios distópicos ni de sistemas totalitarios, hablamos de poderes fácticos en oposición; uno anónimo e irreducible y otro personal y fácilmente identificable. También hablamos de un gobierno manipulador de “políticos empresarios”, que ha jugado con los juguetes del viejo gobierno de los “políticos puros” a su conveniencia.

ImagenLa misma Elba Esther abrió su flanco para una estocada final. Mientras el gobierno ha descuidado durante sexenios completos las cuestiones más elementales de la educación por no encontrarla provechosa y ha desatendido utilitariamente levantamientos tan ominosos como el de Oaxaca en 2006, las estructuras mediáticas de mayor penetración (también corporativas) han focalizado la digna rabia de la sociedad contra la figura fácilmente identificable de la lideresa del sindicato de maestros. Gordillo nunca entendió a quien afirmó determinante que el medio es el mensaje. Sobreestimó su influencia y le faltó sabiduría para repartir los bastiones de la lucha por la educación entre gente más preparada y más institucional. Anacrónicamente, Elba Esther Gordillo actuó como un caudillo y el Estado mexicano contemporáneo le cobró la factura. Cargó todo el peso de una postura tan obsoleta como la corporativa pero menos alienante y menos violadora de la libertad del educando en su persona; corrupta, nepotista, tirana y, encima, fea. No es de sorprender que tan fácilmente haya perdido la gracia de la opinión pública de la que subestimó la fuerza en el orden presente. Hoy el gobierno se legitima con la caída de su máximo chivo expiatorio y da un paso más hacia la corporativización de la escuela pública mientras ni Gordillo, ni Peña Nieto ni nadie capaz de decidir un cambio tiene en mente el viraje hacia una educación que de verdad sirva a los estudiantes de México.

*Incluyo el vínculo al canal de Youtube con la entrevista completa para que usted pueda formarse una opinión.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: